Más o menos…

Tan socorrida frase de los ticos, casi tan popular como el pura vida, nos sirve para expresar todo un espectro de estados, sean de ánimo, económicos, de relaciones sentimentales, de los objetos, etc.

Lamentablemente su sentido no es del todo positivo, normalmente más bien expresa deterioro, tal vez no muy grave (o tal vez menos del que deseamos aceptar) y también expresa mediocridad. Aunque algunas veces hasta puede usarse para resultar modesto (real o falsa) según la entonación, el lenguaje corporal y el contexto.

Pero conocí una aplicación del más o menos que me dejó fascinado. Fue de parte de mi profesor Luis Porras, profesor de soldadura del CUC. El aplicaba el más o menos en su sistema de evaluación.

Luis es una persona de las que de verdad aprendes, con un gran carisma y vocación docente. Con el correcto equilibrio entre firmeza y respeto. Decía que no daba clases en ningún otro lado, porque en el CUC tenía la libertad para hacer las cosas a su manera (Alguien que te evalúe con un más o menos, de verdad que tenía que tener mucha libertad de cátedra) Y parte de su libertad era su sistema de evaluación. La correcta lectura sería MAS CERO MENOS, pero escrito de forma rápida (+ o -) bien se podía leer de manera más nemotécnica como más o menos.

Consistía en lo siguiente. Tenías de depositar un cordón de soldadura inicial (si decías que habías echado “maní garapiñado” te exponías a una tremenda corrección, Luis era muy estricto en tratarnos como profesionales de la profesión de soldador)

Si el cordón inicial era bastante bueno, tenías un “+”. Si era regular un “0” y adivina qué pasaba si era malo… muy bien… te ganaste el microondas… un “-”.

Después practicabas un poco y estabas llevando muestras de tu trabajo donde Luis. Si los siguientes cordones de soldadura mejoraban tu cordón inicial, obtenías o mantenías un “+”, si te mantenías, tenías un “0” y si bajabas tu calidad tenías un “-”.

Porqué es tan maravilloso este método? Porque deja de lado las comparaciones que tantos complejos y energía negativa traen y se basa en la superación personal. Con este método, yo no era mejor que vos por un punto. No dependía de lo que hicieran mis otros compañeros, dependía de lo que hiciera yo. Si las cosas salían mal, no me consolaba diciendo “bueno, pero a todos nos fue mal”. Si alguien era mejor no me hacía sentir inferior. Con este método Óscar, tenía que ser mejor que Óscar, punto.

Han pasado ya tres meses de lo que va del año, si te tuvieras que poner un más o menos al principio de año, qué te hubieras puesto? Es más, qué te hubieras puesto en cada uno de los roles de tu vida? Como hijo, como hermano, como amigo, como pareja. Cómo ha cambiado esa calificación desde entonces? Has mejorado? Te has mantenido? Has decaido? Qué estás haciendo para mejorar en todos tus ámbitos? O te estás conformando con mantenerte?

Piensa en un reloj antigüo que se encuentre en su estado original. Probablemente fue muy moderno en su época, y el reloj no ha cambiado. Porqué ahora se ve antigüo? Precisamente por eso, porque todo cambió, menos él.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

Poniendo la otra mejilla

Leía el pasaje del llamado Sermón del Monte que dió Jesús. No les suena?, bueno, déjeme y los ubico un poco. O mejor, para hacerlo sencillo (ya saben que me gusta lo sencillo) se le llama sermón porque fue uno de los discursos registrados en la Biblia mejor pronunciado por Jesús en cuánto a oratoria se refiere, por la estructura que presenta y se le llama “del monte” porque lo dió desde una montaña. Así de sencillo.

 

Pues bien, en este discurso Jesús habla de amar a nuestros enemigos y, tomándome aún más el atrevimiento, voy a parafrasear lo que dijo Jesús sobre esto. Fue más o menos en buen tico algo así: Amen a los que les hace mal (enemigos) porque qué gracia tiene amar a los que le hacen bien. Todo el mundo hace eso, pero ustedes tienen que ser diferentes. Es más si alguno les pega, póngale también la otra mejilla.

 

Ahora bien, sabemos que la Biblia tiene inspiración divina, pero interpretación humana. Y es acá donde me detengo un poco a pensar cuál es la interpretación correcta a esta enseñanza.

 

Se podría tomar como una enseñanza literal, como un estado de sumisión tal que simplemente nos negaríamos a nuestro derecho a defendernos, a críticar, a aplicar correcciones. Podríamos decir que Jesús mismo actuó así en el momento de su crucifixión, pues a pesar de tener todo el poder para detener todo, calló. Y calló porque si hablaba y se defendía, no lo hubieran podido juzgar y el tenía que morir, no mereciéndolo para pagar por nosotros que sí lo merecemos.

 

Pero esta interpretación traería un gran peligro. Se puede decir entonces que la mujer agredida por su compañero tiene que guardar silencio y amarlo y poner la otra mejilla cuando le pegue. Quiere decir que aquel asesino debe ser sencillamente perdonado y dejarlo que salga a la libre a matar más personas. Quiere decir en resumen que estaríamos a merced de todo aquel que física o emocionalmente, aprovechando su posición, abuse de otros más débiles.

 

Será esto lo que quiere Dios para sus hijos? Volvamos un momento al ejemplo de Jesús, no llamaba Jesús sepulcros blanqueados a sus “enemigos” de aquella época, a quienes se le oponían. Ahí vemos a Jesús actúando de una manera firme y no sumisa. Y qué hay del templo?, No echó Jesús literalmente a los vendedores porque lo estaban profanando? Podemos decir que es esto poner la otra mejilla?

 

Volvemos entonces al punto, qué es amar a nuestros enemigos? Si esperas una respuesta, no la tengo, o más bien, tengo una que es la mía, no sé si la tuya sea la misma, probablemente no. Probablemente inclusive mi respuesta de hoy cambie dentro de unos meses o años, cuando vea las cosas de otra forma.

 

A mí parecer, el amar a nuestros enemigos es ser muy tolerante. Es tener la firmeza de no caer en provocaciones de otras personas. Pero, que cuando nuestra integridad física o emocional esté en riesgo busquemos los medios de defendernos para salir de la situación, pero no con saña de buscar el mal hacia la otra persona. Lo cuál es la parte difícil y que es donde nos llama el señor a ser diferentes.

Creo que amar al enemigo es desear que este restaure su vida, abandone el camino y pueda buscar de Dios. Es perdonar.

 

Aún así tengo mis dudas sobre el castigo. Ante un arrepentimiento genuino deberíamos perdonar el castigo que merece? Cumplir lo que dice la oración, perdona nuestras ofensas cómo nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Podríamos decir, “bien, está arrepentido, lo perdonamos y deseamos su restauración, pero no lo exime de la responsabilidad de sus actos cometidos” Suena bien, pero, no merecemos nosotros también castigo por nuestros pecados y deberíamos pagar por nuestras actuaciones? Si nos están perdonando el castigo a nosotros, no deberíamos hacer lo mismo?

 

Este “post” no pretende dar una interpretación a esta enseñanza tan difícil de aplicar, pero sí crear un espacio de reflexión sobre este tema, lo invito a que reflexione, a que pueda tener usted también su criterio y ojalá entre muchos llegaramos a una correcta interpretación que nos haga crecer como personas, que creo es una de las razones más importantes por lo que estamos acá en la tierra.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Los puente Bailey

Un día de estos la nación publicó una nota sobre los puentes Bailey que me pareció muy interesante.  Ya que refleja que los ticos tenemos una visión de largo plazo, pues una estructura que fue diseñada para ser un paso temporal, dura años en ser reemplazada.  Bueno, si esa es una solución temporal, imagínese ahora las soluciones que estamos implementando a largo plazo, decenios o hasta siglos, quién dice que los ticos no tenemos visión de largo plazo?

Siempre he dicho que deberían hacer un monumento al puente Bailey pues ha sido mejor solución que muchos políticos, casi que la pomada canaria, tanto para pasos como para los presupuestos del mopt.

Pero bueno, dejando de lado las críticas, hay algo que me llama mucho la atención de los puentes Bailey.  Permítame compartirle antes, un poco sobre la historia de esta estructura.

Su fin original no es del todo loable, pues fue diseñado para efectos militares.  Su objetivo era permitir el paso de las fuerzas militares en caso de que un puente fijo existente fuera derribado o bien, no existiera.

Se diseñó una estructura capaz de salvar luces de hasta 60 metros.  Las partes miden aproximadamente 3 metros, fácilmente transportables en un camión.  Su ensamblado no requiere de herramientas especiales ni equipo pesado y dura unas pocas horas en ensamblarse. Puede realizarse incluso bajo fuego enemigo y, como si fuera poco, resiste unas 40 tons. de peso.

Porque me gusta tanto? Porque creo que en la sencillez está la belleza.  Creo que refleja la forma en que deberíamos enfrentar muchos de los problemas de nuestra vida.  Primero, tenga en claro cuál es el problema.  El problema del ejército era permitir el paso y hacerlo de una forma rápida.

Lo cual los lleva a implementar una solución que sea simple. Para hacerlo rápido, tiene que hacerlo simple. Pudieron haberse diseñado muchas estructuras para cumplir el objetivo.  Pero es difícil imaginar una estructura más sencilla que el puente Bailey. Y no mal interprete, llegar a la solución más simple de un problema normalmente requiere de un esfuerzo mental mayor que llegar a la solución compleja, aunque al fin y al cabo sea una solución.

Porqué también ocupaban una solución simple?  Porque tenían que aprovechar los recursos disponibles. En la segunda guerra mundial se fabricaron cerca de 320 kilómetros de longitud de puentes Bailey.  Se imagina estructuras complejas, que requirieran por ejemplo de grúas, cuántas grúas hubieran necesitado? Cómo las transportarían en medio de la guerra? Pero qué recursos contaban en abundancia?  Los camiones y herramientas comunes.  Por lo cual su solución implicaba hacer partes que fueran fácilmente transportables en dichos camiones y fácilmente armables con las herramientas que tenían.  Resultado, una solución eficaz y eficiente a un problema.

Cuál es tu problema?  El problema de ellos no era hacer un puente, era moverse de un lugar a otro.  El puente fue el medio para solucionar el problema.  Cuál es tu problema? Estás seguro que no estás confundiendo tu problema con la única solución posible que ves para tu problema?

Cuáles son tus recursos?  Tal vez pienses, si tuviera una maestría en tal o cual área podría solucionarlo.  Tal vez pienses si tuviera un software que hiciera esto y aquello solucionaría mi problema.  Tal vez pienses si tuviera la maquinaria indicada podría hacer este trabajo.  Pero tal vez no solo estés pensando en estas cosas, sino que te estés “cerrando” en estas alternativas.  Bien, te reto a que apliques el ingrediente secreto que hay detrás del puente Bailey, para solucionar tu problema con los recursos que tienes,  ya sabes cuál es? Por supuesto, el Ingenio!

Esa es la clave que tenían George Lucas, Henry Ford, Donald Bailey y que se ha perdido porque nos han entumido el cerebro con la inmediatez y la pereza a pensar, pero eso mi querido Adam, es tema para otro post…

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Toros a la tica en el universo paralelo

Existe un universo paralelo al nuestro, donde también hubo toros a la tica. Solo que allá los ticos son muy diferentes a los ticos de este universo que conocemos, así que los toros a la tica son bastante aburridos.

Por ejemplo esos ticos del universo paralelo (no se confunda con para lelos) no les gusta la improvisación. Al menos no como la conocemos nosotros. Así que no hay toreros improvisados. Ellos prefieren los procesos planificados. Les gusta tener metas y capacitarse para que año con año sus toreros sean mejores. Más técnicos. Hasta tienen un sistema para que los jóvenes toreros se vayan integrando progresivamente, así como planes de retiro para los toreros que van envejeciendo. Su régimen de retiro cabe mencionar tampoco es improvisado. Por lo que no está circulando en los diarios noticias como la probabilidad de quiebra del régimen como sucede a los ticos de nuestro universo.

Sin embargo, sí dejan un lugar para la improvisación, pero es una improvisación más creativa, donde los toreros se les permite ensayar nuevos pasos de manera libre, aquellos pasos que resulten muy bien después pueden ser incorporados de manera ordenada a las corridas y enseñados mediante las capacitaciones. Los fallos también se documentan, de modo que se pueda aprender de ellos y no los vuelvan a cometer los más jóvenes o alguien que quiera volver a intentar ese paso.

Estos ticos tampoco acostumbran enfrentar el toro en “pelota” y salir huyendo cuando viene el toro. Donde los aficionados se complacen en ver cuál fue el “salado” que no se puso vivo para salir corriendo y lo agarró el toro. No, estos otros ticos prefieren enfrentar las cosas. Se comprometen con las causas y asumen las consecuencias de sus actos. Claro, se debe en parte a su buena planificación

Cuando alguien los critica, debe fundamentar su crítica de una manera muy curiosa. Enfrentando al mismo toro. No son como nosotros en este universo. Donde muchos dicen qué lo que hizo mal, pero no se atreven ellos a hacerlo mejor. O todos dicen lo que se debería hacer, pero nadie toma el riesgo de hacerlo.

También a estos ticos del universo paralelo no les enseñan a correr en zigzag para evitar al toro. Me pareció bastante arriesgado por cierto, pero prefieren agarrar al toro por los cuernos y enfrentarlo.

Y es que refleja su forma de ser. Ellos son muy directos. Pero tampoco caen un sincerisismo que busque dañar al otro con su supuesta sinceridad que muchas veces más bien esconde sus propias inseguridades. No, ellos dicen la verdad siempre, pero bien dicha. Sin intención de herir, sin intención de mostrarse superiores. Pero siempre dicen la verdad. Se respetan a ellos mismos de esta forma.

También hay mucha humildad cuando dicen la verdad, porque entienden que la verdad que están diciendo es SU verdad. O sea, su realidad vista desde su óptica y reconocen que no precisamente es una verdad absoluta. Saben que otros pueden tener sus versiones de la verdad sobre un mismo asunto. Son buenos también para escuchar a otros sus verdades.

En fin, de lo que me permitieron ver, eso fue lo que más me llamo la atención de estos toros a la tica del universo paralelo. Estos no despiertan tantas risas como nuestros toros (tampoco satisfacen tanto morbo). No estoy seguro si será buena idea tomar algunas de estas ideas para nuestros toros a la tica. Aunque creo sí podríamos copiar un poco su forma de ser en otras situaciones. No le parece?

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Viene una curva

Voy en mi motocicleta, me acerco a una curva.  Aún me duele la última caída.  Los raspones arden, qué será ese dolor en el pecho? Espero que no sea una costilla rota.  No creo que duela tanto.  Cómo no lo ví? Aún me lo pregunto mientras trato de mantenerme atento a la carretera.  Era tan evidente el peligro.  Cómo no reaccioné?  Es tarde para lamentos.

Se acerca una curva, no sé qué me espera.  No puedo ver el camino que está después de ella.  Cómo será? Será una cuesta escabrosa, de esas que tienes que bajarte y empujar la motocicleta hacia arriba.  De esas donde al llegar te duelen las piernas, la cintura, los brazos, casi que hasta el pelo y terminas jadeando y sudando, pero sientes una gran dicha cuando la subes.

O tal vez es una bajada.  No sé que prefiero, las subidas duras o las bajadas fáciles.  El problema de las bajadas fáciles es que te confías y si bajas muy aprisa no puedes ver los obstáculos a tiempo y terminas sin poder reaccionar y una caída está en el orden del día.

Tal vez es llano, asfaltado.  Cómo deseo un camino así.  Donde todo está equilibrado.  Puedes andar tranquilamente, velocidad crucero me decía don Manuel.  Disfrutas del viento en tu rostro y los rayos del sol rosando tu piel.

Empiezo a frenar, la técnica es sencilla, te abres un poco antes de la curva y frenas, al llegar a la curva sueltas el freno y tocas el acelerador, inclinas la motocicleta y te mantienes siempre mirando a donde quieres llegar mientras trazas la curva.  Hay una sensación de ingravidez y después la fuerza centrífuga.  Voy llegando, veo un rótulo.  Dice “2011”, sigo hacia adelante…

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Sí Han, al final todo sale bien

Han Geesink, han notado como los nombres difíciles de aprender y de pronunciar, una vez que te los aprendes, son también difíciles de olvidar.  Han, de descendencia holandesa, no sólo se distinguía por su nombre, sino por su personalidad, era de esas personas que con su primer “hola” te simpatiza de enseguida.

Compañero mío de la maestría, pasábamos muchas situaciones de estrés trabajando hasta altas horas de la noche para sacar los trabajos pendientes.  Yo, por mi parte, tengo el defecto que me estreso fácilmente, me tiendo a ahogar en un vaso de agua, y en ese momento de alto estrés, Han me daba palmadas en la espalda y me decía, “No se preocupe Osquitar, al final todo sale bien”

Y era cierto, al final cumplíamos los trabajos de manera muy satisfactoria.  Ahora, muchas veces me he encontrado diciéndome lo mismo, ya no en situaciones meramente académicas, sino también en las laborales y en las personales. 

Todo sale bien, no significa que todo sale según lo esperado, he cometido errores, y he tenido que aceptar las consecuencias de mis errores.  He deseado devolver el tiempo y remediar lo que hice mal, aunque me he encontrado con que ya no hay nada que hacer más que aceptar que me equivoqué, aceptar la responsabilidad de las consecuencias, pero también aceptar que me puedo levantar y que puedo seguir adelante.

Al final todo sale bien.  Al final, después de pasado el desierto, empiezas a toparte con algún césped que te indica que estás por llegar a un lugar maravilloso.  Lo importante del momento difícil es no perder la fe de que te vas a levantar, mantenerte siempre con una actitud positiva.  La Madre Teresa lo resumía en dos palabras “todo pasa”, y mientras pasa, aférrate a la esperanza, aférrate a los compañeros de viaje para que sigas adelante.

Todo sale bien significa que al final todo pasa, todo queda en el olvido o en el recuerdo, bueno o malo.  Todo sale bien significa que a veces después de luchar mucho, alcanzas la meta y lo disfrutas.  Todo sale bien significa que a veces, sencillamente todo se nos acomoda y sin esfuerzo nos sale bien y no hay que olvidar dar gracias en ese momento.  Qué dentro de un año puedas decir, gracias Dios, al final todo salió bien…

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Sembrando destinos

Siembra un pensamiento y cosecha una acción, siembra una acción y cosecha un hábito, siembra un hábito y cosecha un carácter, siembra un carácter y cosecha un destino.  Escuché esto por primera vez en una enseñanza de Milton Rosales, no sé cuál será su origen, pero lo cierto es que encierra cuatro grandes verdades.

Se podría escribir ampliamente sobre cada una de estas verdades, pero ahora me gustaría meditar sobre la primera, sobre la semilla, sobre nuestros pensamientos.  Todo nace en nuestros pensamientos, nuestro destino nace de nuestros pensamientos.  Decía el rey Salomón, cuál es el pensamiento del hombre, tal es él. 

Y sabes qué es lo más impresionante? Que estudios dicen que el 70% de nuestro pensamiento es automático.  O sea, usted no piensa en lo que piensa.  Eso sonará como a mirarse en un espejo a través de un espejo.  Pero es tan grandiosa nuestra capacidad de autoconciencia que de verdad podemos pensar en lo que pensamos.

Permítame un ejemplo, una persona que tiende a ser muy negativa, y cada vez que intenta algo nuevo piensa que le va a salir mal, (y normalmente por una profesía autocumplida, le sale mal) pero esa persona también podría detenerse y darse cuenta que acostumbra pensar solo en lo malo y no piensa, “porqué no? porqué no me puede salir bien? Porqué no creo más en mí mismo y pienso que tengo capacidad para salir adelante?”.  Así cada vez que lo asalten pensamientos fatalistas, en un ejercicio de autoconciencia podría cambiar y buscar pensar en que las cosas también le pueden salir bien.

Esto nos lleva a otra gran capacidad del ser humano.  Tenemos la capacidad de elegir nuestros pensamientos, aunque algunos tienden a ser como quitarse un chicle del cabello (no intenten eso en casa) que pareciera que por más que los resistimos más y más vuelven.  Lo cierto es que el resistirlos hacemos que cada vez sean más débiles y más fácil deshacernos de ellos.

Otras veces sencillamente son como dulces “chatarra” que a pesar de que son dañinos, nos gustan, nos gusta jugar con ellos, y los sembramos y cosechamos acciones.  Qué se sentirá probar tal droga? Una vez no creo que me haga adicto? Fulano o fulana lo probaron y no les ha pasado nada? Y si sigues pensando en eso porque es peligroso, lo cual lo vuelve emocionante (nada provoca más a probar que aquello que tenemos prohibido).  Pero sembrando estos pensamientos, sabes lo que cosecharás? Una acción, terminarás probándola.  Pero tal vez no solo probándola, la seguirás usando (hábito) te rendirás a ella (carácter) y terminarás siendo un adicto (destino) y dónde empezó todo?

Cuáles pensamientos te roban la mayor parte del tiempo?  Elige tus pensamientos, haciéndolo, estarás eligiendo tu destino.

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Qué le pasó a la puerta?

Qué le pasó a la puerta? Escucho el grito de asombro de Henry desde mi silla.  Me asomo y no puedo más que sonreír al recordar que a mí me pasó muchas veces.  Qué pasó? Sencillo, la puerta que comunica a la recepción tenía un “brazo” para cerrarla,  sin embargo, se cayó un día y decidimos no ponerlo más.  Cuando el brazo estaba, había que empujar con fuerza para abrirla.  Ahora que no está instintivamente uno la empujaba con mucha fuerza, por lo que te daba la sensación de “irte” con la puerta.

Pero lo curioso del caso es que Henry tenía mucho tiempo de no usar esa puerta, cerca de dos meses, aún así su mente estaba condicionada abrir esta puerta con fuerza.  Después del incidente me puse a reflexionar de lo poderoso que pueden ser nuestros condicionamientos. 

Recordé  la historia de porqué los elefantes en los circos los amarraban con una cadena, a pesar de su poder para romper fácilmente esa cadena, no lo hacen, porque desde pequeños, cuando su fuerza no les permite romperla, los amarran y los condicionan de tal forma que ya cuando han crecido dejan de intentarlo.

Cuáles son nuestras cadenas? Cuáles son esos condicionamientos que de tanto repetirlos lo seguimos haciendo de forma automática? Recuerdas algo que intentaste hacer mucho tiempo sin lograrlo? Te has examinado o examinado las circunstancias a ver si cambiaron? Tal vez, has crecido lo suficiente para romper las cadenas. 

Qué le pasó a la puerta? Cambió.  Así que ahora uno es el que tiene que cambiar.  Qué le ha pasado a tus puertas? tal vez algunas que no se abrían ahora se abren.  Tal vez algunas que abrías, ahora se han cerrado, y solo te darás cuenta si de vez en cuando te das una vuelta y las empujas de nuevo…

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Rebeldes sin causa

“Nunca pongan la carreta delante de los bueyes” con esta alusión típica, un profesor nos ilustraba la importancia de nunca anteponer el medio al fin.  Curiosamente es un comportamiento en el que frecuentemente caemos los seres humanos, ningún área pareciera escaparse a esta tendencia.  Vemos por ejemplo organizaciones religiosas cuyo fin es divulgar las enseñanzas de Cristo, pero si sus miembros trasgreden dichas enseñanzas, se oculta para no dañar la organización… el medio se convierte en el fin.

En las empresas abundan los ejemplos, he visto muchos casos donde se necesita una compra urgente, pero se requieren tres cotizaciones.  La solución?, se llevan tres cotizaciones, pero todas del mismo cliente por medio de empresas propias o de conocidos y se realiza la compra.  Y cuál era el objetivo del procedimiento?  No era acaso minimizar costos?  Pero al final del día, la compra se está haciendo al mismo precio que si no se hubieran pedido las cotizaciones e incurrimos en más costos por el tiempo perdido y los recursos que se destinan a revisar cotizaciones inútiles, pero hay que respetar el procedimiento, el medio se convierte en el fin.

Y no me mal entienda, no estoy en contra de los procedimientos y la estandarización.  Todo lo contrario, soy un fiel “creyente” de estos.  Pero estos deben cumplir un objetivo, cada paso debe aportar al objetivo.  Si no lo está haciendo se está convirtiendo en un fin en sí mismo.  Los procedimientos se deben estar validando, para verificar que no hayan perdido su vigencia en el tiempo.  Se deben optimizar para cada vez alcanzar el objetivo con menos recursos. Otra ventaja de tener claro el objetivo es que nos da un panorama muy amplio.  Nos evita cerrarnos en solo una manera de hacer las cosas, y más bien invita a buscar varias formas de alcanzar el objetivo, o sea, incita la innovación y la creatividad.

Y no tenemos que irnos a organizaciones grandes para poner este principio en práctica, en algo tan sencillo como la compra de un celular, podemos preguntarnos, para qué lo queremos? De verdad necesito y utilizaré todas las funcionalidades por las que estoy pagando?. 

Podría seguir poniendo ejemplos y estoy seguro que usted también podría poner los propios. Lo importante es que en todo podríamos aplicar el principio de valorar nuestro objetivo, para no caer en rutinas que consumen nuestros recursos y qué ni siquiera tenemos claro para qué lo hacemos. Meditemos en nuestros objetivos, persigamos los más importantes, volvámonos unos rebeldes de las sin causas.

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales

Cuando parte un ser amado

Me mueve la tragedia, como a muchos, de las víctimas recientes de los deslizamientos en Escazú.  Veía las escenas de sus parientes llorando y pensaba el dolor tan intenso, la desesperación, la incredulidad que nos provoca el saber que los seres amados ya no estan y que nunca más volverán a estar.

No he vivido en carne propia que un ser amado muy cercano muera.  Y me pregunto cómo reaccionaría.  Estaré preparado para ese momento?  Existe alguna forma de prepararse para ese momento?  Una vez conversaba con una psicóloga y le decía lo interesante que me parecería que, desde niños, en la escuela, hubiera un programa que nos prepare para elaborar nuestros duelos.  Para saber las etapas que se pasan, para conocer las técnicas que nos ayuden a sobrellevar cada etapa.

Elaborar el duelo no es fácil, duele y de ahí su nombre.  Pero se puede hacer sanamente.  Tanto de personas vivas como de los que partieron.  Y aprender a hacer el duelo, a desapegarnos de las cosas y personas es un gran paso en nuestra madurez como seres humanos.

La literatura es abundante en este sentido.  Recomendaría el camino de las lágrimas de Jorge Bucay, o el Shock Sentimental de Stephen Gullo y Connie Church para el duelo de personas vivas.

No podemos huír de la realidad que en algún momento, si Dios no nos toma primero, es muy probable que tengamos que vivir un duelo de personas queridas.  Mi invitación es a no pasar por alto este hecho, a prepararnos para poder sobrellevarlo.  Mi invitación es para ayudar a otros a prepararse también, ojalá desde tempranas edades, para aprender que morir es tan natural como nacer.

Dejar un comentario

Archivado bajo Reflexiones Personales